Mañana ‘A ver quién llega antes al fin’

08.03.2010 | Discos, Música | Ana Carretero

Mañana-portada Hay algo muy especial en este ‘A ver quién llega antes al fin’ (Aullido Discos 2010), el disco debut de los sevillanos Mañana. En una primera escucha, su sonido es alegre y vitalista, estribillos pegadizos ( ‘En el momento que perdí’) y melodías cristalinas (‘Tres deseos’ o ‘Buena suerte’, en mi opinión la mejor canción del disco). Así que afirmaría sin tapujos que hacen pop sencillo y directo. Pero para ganar hay que rascar y este álbum tiene mucho que rascar. Escucha Río Abajo

Si en un principio parece que pierde protagonismo el folk de sus anteriores Eps (‘Algunas causas perdidas’ y ‘El fuego en casa’), poco después la influencia americana inunda todo el disco. Lo demuestra su instrumentación (guitarras eléctricas y acústicas, órganos, banjos, batería y bajo) y el trabajo de su masterizador, Doug Van Sloun ( M. Ward Bright Eyes, Damien Jurado, Magnolia Electric Co. entre otros).

Escucha El momento en que perdí

 


mananaweb©josefinaandres2

Sus canciones condensan intensidad y melodrama a partes iguales, tal y como se afirma en la hoja promocional del álbum. En las letras, se te puede venir a la cabeza un Nacho Vegas algo vitaminado. ‘Esperando a Godot’, ‘El momento en que perdí’, ‘Tu cara en una nube’ o ‘Funeral’ recurren a historias agridulces con halos de esperanza.

Mañana-3

En esta última, por ejemplo, recuerdan a los primeros Lori Meyers. Y como Nacho Vegas y siguiendo la senda de Sr Chinarro, Mañana apuesta por la temática local y los episodios cotidianos (alusiones al Guadalquivir, paseos por el barrio de Santa Cruz) bien combinado con soledades, decepciones, rupturas y nostalgias. Complejo de Peter Pan y la eterna adolescencia mal curada a través de la que se pueden mirar sin complejos en espejos como los de Brigth Eyes o M. Ward (por la producción, el sonido y los acabados del disco).

Habrá que ver qué tal defienden su directo. En Sevilla tocarán el próximo 29 de abril en la sala Malandar. Así que no hay que perdérselos.