Andrés Calamaro inaugura el Eutopía 08

20.09.2008 | Crónicas, Música | J.M. Campos
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Escucha aquí Cinco minutos más, de Andrés Calamaro
[audio http://blip.tv/file/get/Campos1984-5MinutosMsDeAndrsCalamaro632.mp3]

Crónica J.M. Campos / revistawego@gmail.com

Fotografía: Irám Martínez


Nos gustan las comparaciones; mucho, de hecho. Y las comparaciones, a pesar de quedar bien, no suelen ser justas. A Andrés Calamaro lo han comparado mil y una veces con muchos otros autores: con Joaquín Sabina (por su versatilidad y su habilidad como escritor de canciones), con Carlos Gardel (por su necesaria recuperación del tango), con Bob Dylan (por su… ¿imagen?). Pero Calamaro no es ninguno de ellos, aunque pueda adoptar su disfraz en algunos momentos. Puestos a comparar, yo prefiero equipararlo con su Argentina natal, un país tan consciente de sus virtudes que a veces se pierde en su propio ego, pero que más tarde o más temprano acaba robándonos de nuevo el corazón.

La pasada noche el argentino (el cantante, el ídolo) abrió el Festival Eutopía 08 en el Teatro Romano de la Axerquía en Córdoba. Un escenario magnífico que rozaba el lleno en sus gradas, como no podía ser de otra manera.

El concierto no dio comienzo hasta las 23:00 horas, e incluso se contempló la posibilidad de su suspensión por una tímida lluvia previa que no volvió a aparecer. El gran perjudicado de la demora, Josele Santiago (ex líder de Los Enemigos), que pasó de atractivo telonero a actuar después del protagonista, completamente pasado de rosca y con un seguimiento intrascendente. De poco sirvieron los piropos de Calamaro, quien le atribuyó haber abierto el camino por el que ahora transitan músicos como él.

A pesar de comenzar sirviéndonos en bandeja El salmón, Calamaro anduvo algo frío en principio. Hasta que a la tercera se soltó: “Sois un público extremadamente amable, cálido y… putos”. A partir de entonces no dudó en sacar a paseo su verborrea.

“El rock no es un deporte individual como el tenis”, proclamó, para confeccionar una lucida presentación de su banda, a ritmo de un blues cuya letra interpretó de forma improvisada. Uno de los guitarristas también se animó al cante después de que Calamaro desvelara que le había comprado su instrumento a un músico que necesitaba pasta para pillar crack.

 

El bonaerense inundó su actuación de homenajes. Recitó versos de su venerado Gardel: “El día que me quieras no habrá más que armonía, endulzará sus cuerdas el pájaro cantor, florecerá la vida y no existirá el dolor”. Incluyó asimismo Todavía una canción de amor, pieza que compartiera con Sabina.

Se acordó de su amigo Maradona (y también del yerno de éste, el Kun Agüero) aunque no cantara la letra que le escribió hace años. Concluyó un par de canciones con melodías del I shot the sheriff y el No woman no cry de Bob Marley. Incluso dedicó un rockanrol de corte clásico a la vida eterna de Elvis, de quien confirmó seguir con vida.

No acabó ahí la lista de guiños. Pasada la medianoche invitó a su sempiterno amigo Jaime Urrutia (“Otro artista que sufre el MP3 y los inventos de Bill Gates”, en palabras de Calamaro) a que le acompañara en el escenario, para cantar aquello de Te quiero igual o esa otra de Loco, y contagiarlo así de la euforia generalizada. Al día siguiente al antiguo jefe de los Gabinete Caligari se le vio deambulando como un zombi por la estación de tren cordobesa.

Presentó varios temas (Los chicos, Cinco minutos más, Carnaval de Brasil o Mi gintonic) de su último álbum, La lengua popular, un trabajo lejos de los inmensos Honestidad brutal o Alta suciedad aunque muy superior a ese patinazo que fue El palacio de las flores.

Planeó unos Crímenes perfectos; nos regaló una entrada para el Estadio azteca, describió el paso de Los aviones y se sacó de la manga un par de tangos que el público agradeció manifiestamente. Gritó hasta desgañitarse y sufrió algún que otro lapsus y desafino, que el respetable quiso perdonar.

Con un artista de tan amplia trayectoria resultaba imposible contentar las peticiones de todos los aficionados: hubo a quien le faltó La libertad, el que echó de menos Por una cabeza, y a quien le hubiera encantado escuchar El cantante. Pero la elección del repertorio entre su nuevo LP, su etapa en solitario y los tiempos de Los Rodríguez pareció bastante equilibrada.

Los primeros acordes de Sin documentos fueron el principio del éxtasis definitivo. El público acabó extenuado, sudoroso y rendido al argentino. Hasta llegar a la “risa de puro goce” como me comentó un toscano que pasaba por allí.

La flaca, en cuyo final muchos se unieron para corearlo al unísono, y Paloma pusieron el broche a una noche mágica. Andrés agarró una bandera de Argentina y la ondeó frente a una audiencia entregada. Al fin, desnudó su mirada despojándose de sus inmortales gafas de sol, y de nuevo (irremediable, milagrosamente) y haciéndolo como si no lo supiera, volvió a guardarse nuestro corazón en su bolsillo.

11 comentarios »

  1. Hola chicos!

    Ya veo que lo pasasteis genial en el Concierto de Calamaro!!

    Estaba en deuda con vosotros por no haber leído este artículo, asíque ha sido lo primero que he hecho en esta mañana, para que veais. (No sabía lo que me perdía- mis felicitaciónes Campos).

    Un beso muy fuerte y nos veremos por Sevilla.

    Comentario por Elena — 21 septiembre 2008 @ 9:18

  2. ..No sé si Andrés Calamaro estuvo tal y como dices, ni siquiera si mereció la pena la “paliza” de vuestro viaje a tierras cordobesas para verle, pero estoy segura que mucha gente que lea tu crónica cambiará su opinión sobre este argentino, porque si alguna vez las palabras han servido para ensalzar a una persona, autor, cantante, actor,etc…, ésta ha sido una de ellas. Entre líneas se intuye que lo disfrutaste y que no dejaste escapar ni uno solo de los comentarios que hizo desde el escenario y que tú te has encargado de realzar, si me lo permites, con gran maestría. Las fotos de Irám, magníficas. ¡Ánimo, chicos! La música, el cine, el teatro,LA CULTURA,… necesita de gente como vosotros para informar y abrir los ojos a gente como yo. Un beso.

    Comentario por Mª ISABEL ARENAS — 22 septiembre 2008 @ 10:51

  3. Enhorabuena por la calidad de tu descripción, fui testigo de aquella noche y cada uno de tus párrafos se corresponde con lo que allí compartimos todos los que acudimos curiosos a confirmar que El cantante sigue dando la talla. Así fue, y por lo que allí nos demostró, así será por una temporada.
    Maravillosa la crónica y maravillosas las fotos, ambas me han emocionado.
    Enhorabuena wegueros!!
    y gracias por vuestro trabajo. Mua!

    Comentario por Irene Águila — 22 septiembre 2008 @ 14:55

  4. Excelente crónica sobre mi paisano.
    Sólo una cosita. Los nacidos en la ciudad de Buenos Aires somos porteños. Los bonaerenses son los que nacieron en la provincia de Buenos Aires, que está en el centro de mi país. Un error sin importancia y frecuente, por otro lado, que no empaña tu crónica.
    Felicidades,pibe.

    Pibe

    Comentario por Pibe — 22 septiembre 2008 @ 19:35

  5. Hola que tal!! yo estuve allí y al leer tu crónica he vuelto al teatro por un momento y he recordado la cantidad de emociones que viví en una chispa. Me pareció increible e inolvidable el ver a la gente con lágrimas en los ojos y abrazándose llenos de felicidad y sentimientos que no se pueden explicar y sólo porque un hombre estaba diciendo “te quiero…” o “voy a hacer todo lo que pidas…”.
    Espero que sigais adelante informando como lo haceis y me despido agradeciendo vuestra información ya que gracias a ustedes me enteré del concierto y pude pasar ese ratillo tan bueno.
    Gracias de nuevo a todos y espero veros en el próximo.
    Que caña pato…..

    Comentario por Roque García Vaquero — 22 septiembre 2008 @ 20:47

  6. Qué tal Campitos. Enajenada en el curro y las circunstancias de la vida, no tenía ni idea de que Andresito anduviese otra vez tan cerca. Me lo perdí. Aunque ya me siento una más dentro de su público virtual, no me ha costado nada tararear cada uno de sus versos e imaginarme sus expresiones por medio de tan buena descripción (texto e imagen! no me olvido del fotografito más intrépido del mercado musical…Irammm!)Asique gracias chicos,mi pequeño ego argentino aun me permite reconocer el buen laburo!
    Un abrazo a los 2

    Comentario por Diana Kulikowski — 23 septiembre 2008 @ 10:56

  7. Enhorabuena pequeño, ya veo que tienes muchos seguidores. A partir de ahora mereces mis respetos como periodista. Ya en serio, que envidia no haber podido estar allí. Tal y como apuntas tuvo que ser genial. Tú también has sabido guardarte en el bolsillo un trocito del corazón de los que allí no estuvimos. Un beso. Por cierto, felicidades al fotógrafo

    Comentario por Ana — 23 septiembre 2008 @ 13:15

  8. Felicitaciones recibidas

    Comentario por irammartinez — 23 septiembre 2008 @ 20:19

  9. Buena fotografía mexicano. La crónica planita, no José María?. Es broma, está bastante bien. Me ha gustado mucho. Lo mejor, el tópico sobre los argentinos. A ver si hay suerte y pronto me encuentro la página inundada de publicidad.

    Comentario por Galiano — 26 septiembre 2008 @ 9:29

  10. [...] Calamaro, Bunbury, Amaral, Marlango y Quique González en el Eutopía 08 Septiembre 13, 2008 Pincha para ver la Crónica del concierto de Calamaro Pincha para ver la Crónica del concierto de Quique González, Iván Ferreiro y [...]

    Pingback por Calamaro, Bunbury, Amaral, Marlango y Quique González en el Eutopía 08 « ¡Wego! — 23 junio 2009 @ 20:26

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