Antonio M. Jiménez / revistawego@gmail.com
Charles Bukowsky, el escritor maldito autor de “Factotum”, el uruguayo Mario Benedetti o el poeta “beat” norteamericano Allen Ginsberg son algunos de los nombres que aparecen en “La venganza del inca“, una antología que pretende recoger la presencia de la cocaína en la poesía contemporánea.
Además de los mencionados, entre los nombres más conocidos se encuentran los de Luis Alberto de Cuenca, Hans Magnus Enzesberg, Amin Gaver, Leonard Cohen, Nacho Vegas, Leopoldo María Panero, Dennis Cooper o Juan José Téllez.
El responsable de este proyecto, que desde su publicación se ha visto acompañado de no poca polémica -en una universidad española se prohibió su presentación-, ha sido el poeta asturiano David González, autor de varios poemarios y antologías.
Su título, “La venganza del Inca” (Cangrejo Pistolero), se debe a la denominación que se hace de la cocaína en algunas partes de Latinoamérica y en muchos foros de Internet, por entenderse que los incas “se toman la revancha” con Occidente tras las humillaciones que acarreó la colonización de una tierra de la que procede gran parte del cultivo mundial de hoja de coca, explicó González.
La obra pretende esclarecer “cuál es la presencia de esta sustancia en la poesía contemporánea y cómo afrontan los poetas de ahora este problema aparentemente tan grave”, según señaló su responsable.
En este sentido, el antologista constató, después de varios meses “buceando” entre libros de poesía contemporánea universal, revistas, fanzines poéticos e Internet, que la presencia de esta sustancia en la poesía es “mínima”.
“Hay otros temas de los que se puede hablar, no sólo está el amor. Hay mucha hipocresía: Lees a los grandes poetas del amor y descubres que estaban divorciados 3 o 4 veces o tenían amantes”, expresó el asturiano, para quien la presencia en la sociedad de la cocaína es “incuestionable”, a la luz de los diferentes informes de la OMS, algo que “extrañamente” no queda suficientemente reflejado en la literatura.
González quiso dejar claro que la antología no es una apología del consumo de cocaína, sino más bien lo contrario, al recoger piezas que plantean esta opción como algo destructivo.
A este respecto, el antologista concibió la obra como “un poema novelado” en el que se enfrentan dos personajes, “el rehabilitado y el adicto”, encarnados cada uno de ellos en las diferentes piezas recogidas.
“El rehabilitado son, por ejemplo, las piezas del poeta conocido con el pseudónimo El Ángel, el adicto por su parte se resume en versos como el de la pieza anónima Cocaína Lil, que termina con un ‘murió como vivió, esnifando cocaína’”, explicó el poeta.
La obra recoge un total de 80 piezas poéticas de poetas consagrados y desconocidos, que para González demuestran, en algunos casos, una mayor calidad en sus versos que los de los escritores famosos.
David González nació en 1964, escribe poesía desde hace ocho años, poco después de que le diagnosticaran diabetes, y desde entonces ha publicado varios poemarios, tales como “Algo que declarar”, “Reza lo que sepas” o “El amor ya no es contemporáneo”, además de varias antologías, como la de “Poesía para los que leen prosa”, “Poemas para cruzar el desierto” o la de “Once poetas críticos en la poesía española reciente”.
En 2007 representó a España en el I Festival Internacional de Poesía de Santo Domingo y su nombre fue incluido en la edición de 2003 del Diccionario Espasa de literatura española.
(Entrevista realizada para Efe)




La común asociación entre drogas y ‘creación’, ‘creatividad’ o ‘inspiración’…
Actualmente tenemos un concepto menos romántico del ‘delirium tremens’, alejado de la visión condescendiente hacia un Bukowsky indigente y desarraigado o un Hemingway alcohólico, cuyas adicciones se han convertido en componente esencial (por “esencia”) para la apreciación y comprensión de unas producciones artísticas legendarias.
Y, al mismo tiempo, hoy podemos ser testigos de la creación en vivo, el “delirium”, el drama (griego). Recomiendo pasear, en calidad de “observación participante”, un sábado por la noche-mañana por la Cartuja y sus after hours, las Raves en las vías del tren… toma poesía.
Comentario por adriahna — 24 mayo 2008 @ 17:59
[...] proibida em um universidade espanhola, imagine se algum dia chegasse por estas brasilis. Tem mais detalhes aquí. * HOMEM-ARANHA: MUSICAL DA BROADWAY. Faz um tempo que os produtores musicais norte-americanos [...]
Pingback por Notas de puro desconcertos « DESCONCERTOS — 27 mayo 2008 @ 6:41
kilocalorie says : I absolutely agree with this !
Comentario por kilocalorie — 28 mayo 2008 @ 18:10